El tiempo vuela ante nuestros ojos, ¡no hay lugar para el duelo! Acción, ocultación, alegría y tristeza. En esta efímera al menos nos damos cuenta, hemos llegado al final de la vida pero cuestionando la natural brevedad de los materiales nos enfrentamos a nuestras ansiedades que nos lastiman, cicatrices dejadas para cuando miramos, aprendemos y crecemos en todos los ámbitos. Si estás cabizbajo, ¡levántate! Porque la vida es demasiado corta para las excusas, el sabor vital breve y agridulce